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La Sardina se quedó sin tranvía |
| 29.04.11 - MARÍA DOLORES DE LA VIEJA mariadoloresdelav@msn.com | |||
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Pitos, llaveros y pulseras luminosas volaron desde los bolsos de los sardineros La empresa concesionaria advirtió de que no estaban listos los permisos de circulación
El alcalde de Águilas, Juan Ramírez, porta la sardina junto al presidente de la Agrupación, Gregorio González; Doña Sardina, Eva Abril, y un grupo sardinero :: VICENTE VICÉNS/AGM La Sardina no llegó a Murcia en tranvía. Estaba previsto que saliera desde la factoría de Estrella de Levante, en Espinardo, para traerla a Murcia a bordo del tranvía, que pronto cubrirá dicho trayecto, bajarla en la plaza Circular, donde la estarían esperando los grupos sardineros, y después embarcarla en una góndola de La Pirueta de Águilas para transportarla hasta el Ayuntamiento, con todos los honores que se merece el mítico pez, símbolo del Entierro de la Sardina. El plan previsto tuvo que ser modificado, ya que, según señaló Gregorio González, presidente de la Agrupación Sardinera, a última hora les habían comunicado desde la empresa concesionaria Tranvía de Murcia que no era posible utilizar dicho vehículo, ya que la compañía de seguros no se hacía responsable si se producía algún tipo de accidente, porque todavía no están listos todos los permisos que la circulación con viajeros requiere. Por tanto, la Sardina, con Eva Abril, como Doña Sardina, y el vicepresidente económico de la Agrupación, Mariano Ortega, salieron desde Estrella de Levante tripulando una de las góndolas que La Pirueta de Águilas ha traído a Murcia. En realidad se trata de un simulacro de góndola sobre una plataforma rodante, tirada por una especie de moto oculta por unos leones alados de cartón y una fotografía del Puente Rialto de Venecia, como cubierta. Patricio Valverde, sardinero y pregonero de las fiestas de Primavera, se fotografió junto a la góndola y tripulación. Un grupo de sardineros, entre ellos el presidente, Gregorio González, y el vicepresidente social, José Ruiz, a bordo de unos coches que dispuso para la ocasión Herrero y López, dieron escolta a la góndola de la Sardina, a la que abrieron paso unos policías motorizados desde Estrella de Levante a la confluencia de la Rotonda con la avenida de la Constitución dónde doña Sardina, Eva Abril y Mariano Ortega descendieron de la góndola, entregando la Sardina a los grupos. Los miembros del grupo Baco fueron los que se apropiaron del pez y, portándolo en alto con sus brazos, se encaminaron hacia la Glorieta, en medio de una gran bulla. Pitos y charangas sonaban por doquier, mientras el público trataba ya de recoger alguno de los regalos sardineros. Un alegre algarabía de sardineros, charangas, pitos y risas, acompañaron a la Sardina hasta el Ayuntamiento, donde quedó depositada a la espera de que el alcalde de Águilas hiciera su entrega oficial a Miguel Ángel Cámara, regidor de Murcia. El desfile de llegada de la Sardina se inició en Gutiérrez Mellado para llegar hasta la Glorieta por Alfonso X, plaza Circular, avenida Constitución y Gran Vía. Dos grupos internacionales amenizaron el desfile junto a varias comparsas de Carnaval de la Región. Abrió el cortejo el cuerpo de baile de la Federación de Peñas de Águilas, bailando a buen ritmo, seguidas por las banderas y hachoneros de la Agrupación Sardinera. La comparsa de carnaval de Angelita, de Llano de Brujas, daba paso a la Mascota del Entierro que iba escoltada por varios hachoneros. Los sardineros de los grupos Centauro, Apolo y Saturno fueron los primeros en salir, escoltados por sus respectivas charangas, repartiendo los entrañables regalos sardineros. Pitos, llaveros, pulseras y un sinfín de joyería luminosa y estrambótica, junto a juguetes de pequeños tamaño, volaron desde los bolsos sardineros a las ávidas manos de niños y mayores que, deseosos de atrapar cualquier chuchería con el marchamo sardinero, los hostigaban incesantemente. Cuando la comitiva llegó a La Glorieta, con los últimos grupos que cerraban el desfile, Marte y Momo, precediendo a la carroza de la Sardina que ha aportado este año el municipio de Águilas, desde el balcón del Ayuntamiento, Juan Ramírez Soto, alcalde de Águilas, le entregó a Miguel Ángel Cámara la Sardina que había llegado a primeras horas de la tarde en la góndola, y a manos de los sardineros. Cámara, tras agradecer la cooperación del municipio aguileño, le entregó el pez a Gregorio González, presidente de los sardineros para que siga la fiesta. Una gran castillo de fuegos artificiales puso fin al evento entre aplausos, música y risas de los grupos sardineros.
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